Portada de La Transformación del Guerrero, de Darío Huerta Callejas

Descubre si este libro es para ti

La Transformación del Guerrero

Empieza un recorrido por los valores, la fuerza y el propósito a través de dos formas distintas de entrenar, competir y transformarse.

Antes de empezar

Análisis no oficial de Dragon Ball

El libro utiliza a Goku y Vegeta como referencias culturales para hablar de desarrollo personal. No está afiliado ni autorizado por los titulares de Dragon Ball.

Capítulo 1

El comienzo de la transformación

Prefacio

Es el año 762 del calendario estándar terrestre. Ellos todavía no lo saben, pero será la fecha en la que se conozcan los dos guerreros Super Saiyan más famosos de la historia. Será el año que dará lugar a su eterna rivalidad. De este modo, en noviembre llega al planeta Tierra el autoproclamado príncipe de los Saiyan. Le ha sido encargada la misión de conquistar el planeta y encargarse de la persona que derrotó a Raditz.

A su llegada encuentra a un débil Saiyan, Goku, quien había sido enviado al planeta hace unos años con el propósito de conquistarlo. Para su sorpresa, no solo no había conquistado la Tierra, sino que además se había convertido en su protector.

El príncipe de los Saiyan reconoce el valor de Goku, pero no es él quien lo enfrenta, sino su subordinado Nappa. Una vez que Goku ha derrotado a Nappa, Vegeta toma un mayor interés en él:

«Eres muy afortunado… porque un guerrero de la clase más baja tendrá el honor de jugar un poco con el guerrero más fuerte de todos los Saiyan» —le dice Vegeta.
«Quizás sea un perdedor. Pero un perdedor que se ha esforzado lo suficiente puede sobrepasar el poder de un guerrero distinguido» —le responde Goku.

Estaban en una zona montañosa y desértica. Ambos se miraban fijamente, esperando el inicio del combate. Tras derrumbarse una pequeña montaña de rocas, comienza el enfrentamiento.

Goku aprovecha esta sutil distracción y se lanza sobre Vegeta dispuesto a derrotarlo.

Después de intercambiar un par de golpes, Goku vuelve a tomar distancia. «Él es increíble. Ni siquiera está peleando con todas sus fuerzas y aún así es más rápido y hábil que yo» —piensa Goku para sí mismo.

«Aunque seas tan superior a mí, estoy emocionado por intentar vencerte en un combate» —le declara Goku en voz alta al príncipe de los Saiyan.

Después de esto Vegeta se ríe y revela su verdadero poder. Consigue encadenar unos cuantos golpes contra Goku sin demasiado esfuerzo. «Solo estoy jugando contigo. Da igual lo mucho que te esfuerces. Nunca conseguirás derrotar al guerrero Saiyan más poderoso del universo.» —dice Vegeta.

Goku se queda paralizado. Mirando a su rival con asombro. «Ahora mismo no puedo detenerme a pensar en si podré o no podré derrotarlo. La única alternativa que tengo es encontrar la forma de hacerlo» —piensa Goku para sus adentros.

Después de esta breve pausa en su combate, Goku decide poner su cuerpo al límite usando el Kaioken x3, a pesar del riesgo que eso conlleva. Luego, ambos se enzarzan en un feroz combate que acaba con los dos guerreros Saiyan al límite de sus fuerzas.

Goku empieza a pensar que no será capaz de derrotar a Vegeta. Sus fuerzas se están acabando y no consigue darle el golpe de gracia.

Vegeta empieza a estar agotado y muy lastimado. Alguien ha conseguido herirlo por primera vez en años. Ver su propia sangre hace que Vegeta se llene de dudas sobre si podrá derrotar a Goku en ese combate.

A pesar de que Goku apenas tenía energía restante para pelear, es Vegeta quien parece tener las de perder en esta batalla. Al perder la confianza en su fuerza, ha perdido también el espíritu crítico de pelea y está siendo controlado por el miedo. Sin embargo, algo imprevisto ocurre. En mitad del día la luna se interpone en el camino del Sol y forma un eclipse total, transformando al príncipe Saiyan en su forma Ozaru.

Transformado en un gorila gigante, Vegeta es decenas de veces más fuerte que Goku, quien está herido y enormemente debilitado tras el combate.

A pesar de ello, Goku solo tiene palabras de aprecio hacia la fuerza de su adversario. Asombrado por el poder de Vegeta pero sin rendirse, idea un par de trucos que le permitirán alzarse victorioso en el combate: primero prueba a deslumbrar a aquel Ozaru gigante con el Taiyoken, la técnica cegadora de Tenshinhan. Después se apresura a cargar una Genkidama para terminar con Vegeta mientras este todavía está cegado. Para su pesar, no logra completarla a tiempo. Vegeta se da cuenta de las intenciones de Goku y antes de que pueda terminar su técnica lo aplasta contra el suelo. Aun así, Goku todavía no pierde la esperanza. Lanza una onda de ki hacia los ojos de su rival y consigue hacerle perder la visión en un ojo. Pero Vegeta lo atrapa con sus garras y empieza a estrangularlo con fuerza.

Estando al borde de la muerte llegan Gohan, Krillin y Yajirobe. Entre los tres distraen al Ozaru gigante y consiguen cortarle la cola. Ahora, sin la cola de la transformación Ozaru, Vegeta vuelve a su forma humana. Pero Goku está tan herido que es incapaz de moverse del suelo. Mientras tanto, el príncipe Saiyan tiene las suficientes energías como para hacer frente a los dos Guerreros Z delante de él: Krillin y Gohan. Con lo que Vegeta no contaba es con que Goku, a pesar de tener varios huesos rotos y no poder moverse, todavía tenía algo de energía en el cuerpo. Esta energía se la presta a Krillin y este se la entrega a Gohan. Con este último remanente de energía Gohan logra alcanzar a Vegeta con una bola de ki y termina con las últimas fuerzas del orgulloso y autoproclamado príncipe de los Saiyan.

Esta es la escena que marca el inicio de Dragon Ball tal y como lo conocemos ahora. Define la eterna rivalidad entre Goku y Vegeta y asienta los primeros valores que ha de tener un verdadero Super Saiyan.

A lo largo de todo el combate vemos cómo Goku se esfuerza y está dispuesto a arriesgar su vida para defender a sus amigos. A pesar de la gran diferencia de poder, en ningún momento se muestra abatido. Sabe que lo importante en un combate es el golpe de gracia. Tiene que llenar la cabeza de alternativas y soluciones, y no de miedos e inseguridades, como le ocurre a Vegeta al ver su propia sangre. Además, el combate toma un nuevo rumbo cuando los amigos de Goku aparecen en escena y consiguen salvarle la vida. Es solo gracias al trabajo en equipo que son capaces de derrotar a su mayor rival hasta la fecha.

Vegeta, por otra parte, es cruel, soberbio y al mismo tiempo inseguro. Puede ser el legítimo heredero del planeta Saiyan, y quizás el guerrero más poderoso de su especie, pero está muy lejos de tener la mentalidad del Super Saiyan del que habla la leyenda. Es su propia mentalidad la que cava su tumba. En cambio, es la mentalidad de Goku la que define los auténticos valores del Super Saiyan: desde el principio estaba destinado a ser el guerrero del que habla la leyenda. Aunque él todavía no era consciente de su potencial. De momento se conformaba con haber protegido a sus amigos de los invasores del espacio.

Más adelante Goku será uno de los personajes más poderosos de todo el anime en su conjunto. Es el Super Saiyan legendario y el salvador del universo. Pero esto no es casualidad. Vegeta, por otra parte, no se quedará atrás. Después de su derrota en la Tierra formará equipo con Goku para derrotar a Freeza en Namek y comenzará a entender qué es lo que hace que Kakaroto —como él lo llama— sea tan poderoso.

Durante toda la serie sus valores y personalidad son diferentes a los de Goku y sin embargo se mantiene siempre a la par. Nos demuestra una y otra vez que a él también le pertenece el título de verdadero Super Saiyan. Define unos nuevos valores para su persona y encuentra una responsabilidad que da sentido a su vida. Ya no lucha bajo las órdenes de nadie, ni se muestra soberbio. Tiene personas a las que proteger y por las que esforzarse cada día. Ahora sangrar en un combate significa estar aprendiendo. Significa estar enfrentando a un rival lo suficientemente fuerte como para crecer tras el combate. Ya no es un signo de debilidad o impotencia.

Estos son algunos detalles que hacen que Vegeta y Goku sean aptos para alcanzar la forma Super Saiyan. Pero a estas alturas de la historia, tras su primer enfrentamiento, todavía están lejos de llegar a ser un auténtico guerrero Saiyan. Ni siquiera son conscientes de qué es lo que necesitan para serlo. Así que…

Valores

¿Qué significa ser un Super Saiyan?

He hecho esta pregunta a varios fans por internet y tres de las respuestas que me han dado son las siguientes:

«Ser un Super Saiyan es ser buena persona»
«Ser un Super Saiyan es buscar superarte a ti mismo»
«Ser un Super Saiyan es proteger a la gente»

¿Cuál dirías que es la que más se acerca a la definición correcta?

En mi opinión todas ellas se acercan indudablemente al significado de ser un Super Saiyan. Pero ninguna da exactamente en el clavo. Todas estas respuestas son correctas. Pero todas ellas están incompletas. Para simplificarlo todavía más te diré que ser un Super Saiyan significa una sola cosa. Y que requiere dos atributos. Con ello entenderás claramente por qué las respuestas de algunos fans, a pesar de ser correctas, no definen exactamente lo que significa ser un Super Saiyan. Así que… ¿qué significa ser un Super Saiyan?

Una sola cosaSer capaz de proteger a tus seres queridos.

Te lo repito:

Ser capaz de proteger a tus seres queridos.

Analiza cada palabra de esta frase. Porque cada una de estas palabras está cargada de significado.

Ser capaz. Proteger. Seres queridos.

¿Y qué dos atributos son necesarios?

  • Ser fuerte.
  • Ser bueno.

Así que vamos a analizar con detalle cada una de estas respuestas:

¿Ser un Super Saiyan es ser buena persona?

Efectivamente. Para ser un Super Saiyan tienes que ser buena persona. Tienes que querer hacer el bien y pelear por el bien. Pero no te confundas. Goku no es un verdadero Super Saiyan porque sea una buena persona. Goku es un verdadero Super Saiyan porque es fuerte y es buena persona. Esta es la dualidad intrínseca a cualquier verdadero Saiyan.

Krillin, por ejemplo, no podemos decir que sea un guerrero Saiyan. Aunque luche por el bien y se preocupe por los débiles, carece del poder suficiente como para defender a sus amigos. En la mayoría de peleas es el saco de boxeo de sus rivales. En otras, es un estorbo para Goku y Vegeta o directamente un rehén de los enemigos.

Las intenciones de Krillin siempre son buenas. Pero no basta con tener solo buenas intenciones. Siendo solo bueno no conseguirás nada. Necesitas ser lo suficientemente fuerte como para pelear por el bien.

Necesitas perseguir, pelear y obtener los recursos suficientes como para defender lo que crees que es correcto. Y para eso necesitas esta dualidad:

  1. Valores firmes sobre lo que es y no es correcto.
  2. Recursos suficientes para pelear por ello.

Vamos a seguir desgranando esta dualidad:

Valores firmes sobre lo que es correcto

Este es un punto delicado. Porque no existe algo que sea correcto para todo el mundo. Incluso lo más evidentemente correcto para ti puede no ser lo correcto para personas que han crecido con otro contexto, en otra cultura, en otra generación…

En Dragon Ball hay una raza que dedica su vida enteramente a la tecnología y al progreso científico. Para los Tsufurianos —así es como se llaman— las costumbres Saiyan basadas en la fuerza y el crecimiento personal son indudablemente inmorales. Para los Saiyan las costumbres de los Tsufurianos —basadas en la dependencia de la tecnología— son indudablemente inmorales. Pero la realidad es… que no importa. Si ambas razas hubieran sabido convivir sin juzgar las costumbres de los otros no habrían necesitado librar una guerra para zanjar sus prejuicios. Por eso los valores de un Super Saiyan tienen que ser comprensivos y circunstanciales. Porque no existe una idea del bien que puedas imponer para todo el mundo. No existe ni siquiera una idea del bien que puedas exigir a todo el mundo. Esta idea tiene que estar circunscrita a ti mismo y a tu entorno.

Por eso un Super Saiyan ha de ser firme en sus valores, pero flexible en su implementación. Tienes que tener los recursos y herramientas suficientes para obrar bien —en base a tu idea del bien—, pero jamás imponer tu idea del bien al resto.

Así, uno de los mayores valores de un SSJ, tal como vemos en el caso de Goku, es la libertad:

Libertad para hacer lo que crees que es correcto, pero sin juzgar ni exigir que los demás persigan lo que tú creas que es correcto. En última instancia, eres tú quien debe demostrar y demostrarse a sí mismo la importancia de tus valores.

Recursos suficientes para pelear por ello

«Tienes que tener los recursos y herramientas suficientes para hacer el bien, pero jamás imponer tu idea de bien.» —he dicho hace apenas dos párrafos—.

¿Y qué pasa si no los tienes? ¿Te vas a poner a llorar? ¿Vas a convencerte de que la gente que los tiene los tiene porque ha hecho cosas inmorales e inaceptables que tú nunca harías? ¿Vas a convencerte de que la gente que no los tiene es más santa que la gente que sí los tiene? ¿Vas a exigir que la gente que los tiene haga un buen uso de ellos, basándote en tu propia idea de justicia?

El mundo está lleno de gente a la que le encanta juzgar lo que hacen los demás con sus recursos y herramientas. Lleno de gente que discute en el bar lo que él haría si tuviera esos recursos, y lo justo y benevolente que sería. Y lleno de gente que dice a los Super Saiyan cómo deben emplear su fuerza. Pero ninguna de esa gente está dispuesta a hacer todo lo que hace falta para ser un Super Saiyan.

No conocen la palabra esfuerzo.

Ni mucho menos la palabra sacrificio.

Hay mucha gente supuestamente «buena» y sin recursos que cree que es más fácil imponer su idea del bien a quien tiene recursos, que obtener los recursos él mismo para pelear por lo que considera justo.

¿Recuerdas la pelea inicial de Goku contra Vegeta? Allí Goku no se pregunta por qué Vegeta ha nacido con más fuerza que él, ni se pregunta por qué el príncipe de los Saiyan tiene mejor armadura para el combate. Allí Goku se pregunta solo una cosa: «¿Cómo puedo vencer al oponente que tengo enfrente?». Y es que un verdadero Super Saiyan no se plantea por qué no tiene los medios para ayudar a las personas que lo necesitan. Ni se plantea por qué la vida es tan injusta como para dar recursos al que no los usa bien. Ni dedica su tiempo y energía a organizar la vida de otras personas. Un verdadero Super Saiyan se esfuerza por llegar al punto en el que necesita estar. Se sacrifica cada día para tener los medios necesarios para luchar por los propósitos que necesita hacer realidad.

La gente que tiene un propósito de verdad, se esfuerza por ello. Nadie te da la vida resuelta. Tienes que ser tú mismo quien consiga los medios para tus fines.

— «¿Y qué pasa con los hijos de los ricos? ¿Acaso no tienen la vida resuelta?»

Pues quizás sí. Pero porque sus padres se esforzaron para conseguir recursos y herramientas con los que perseguir sus propios objetivos. Y si sus padres ya nacieron ricos, serían sus abuelos los que se esforzaron. Y si no sus bisabuelos. Y si no sus tatarabuelos…

¿Cuántas generaciones hacia atrás necesitas ir para darte cuenta de que en algún momento alguien se esforzó para dar a sus seres queridos la vida que él cree que merecían tener?

Y es que los medios para hacer el bien o se tienen o no se tienen. La mayoría de la gente no los tiene. Y ahí hay dos alternativas: 1.- Te lamentas por no tenerlos y envidias a quien los tiene. 2.- Peleas por obtenerlos, y empiezas a aprender de quien ya los tiene.

La actitud de Goku ha sido siempre la segunda. Y por eso estaba destinado a ser el Super Saiyan de las leyendas. Desde el primer momento de su pelea contra Vegeta, y a lo largo de todo Dragon Ball, Goku solo ha sentido admiración por sus rivales. Sus peleas no nacen de la envidia, ni la ira, ni la frustración, sino de un deseo natural por seguir aprendiendo. Goku mira a sus oponentes como un bebé mira a sus padres. Con curiosidad y asombro. Esperando aprender siempre algo nuevo. Pero él no es el único. Videl es otro claro ejemplo. A pesar de ser una chica humana, Videl no sentía envidia ni rencor hacia la fuerza de los Saiyan. Solo sentía admiración. Hasta el punto de ser una de las únicas humanas en haber aprendido la habilidad de volar usando el ki.

Y es que:

  • Si crees que no puedes aprender nada de quien tiene recursos es porque das por hecho que esa persona no ha llegado hasta ahí de manera justa. Si ese es el caso, puedes cerrar este libro y seguir con tu vida tal y como estabas haciendo hasta ahora.
  • Si crees que se puede juzgar la moral de una persona por su patrimonio, este libro no va a hacerte cambiar de idea. Estás perdido.
  • Si crees que no hay una proporción similar de gente buena y de gente mala entre los ricos y los pobres este libro no va a ayudarte en nada.

Quien tiene la actitud Super Saiyan solo concibe una alternativa cuando piensa que no tiene medios para pelear por lo que cree correcto: pelear primero para obtener esos medios.

Si peleas por tu idea de bien sin tener los recursos para ello o bien vas a terminar frustrado, o es que tu idea de «pelear» es imponer al resto lo que tienen que hacer. Así que primero esfuérzate por estar donde necesitas estar. Aprende de quien necesites aprender. No tengas miedo de preguntar. Deja el ego de lado y centra tu tiempo y energía en adquirir herramientas y recursos que te serán de utilidad durante toda la vida.

La idea de este capítuloEsa es la verdadera actitud SSJ.

Después del primer capítulo

La fuerza es solo el punto de partida

La edición completa convierte las enseñanzas de Goku, Vegeta y sus adversarios en una reflexión práctica sobre el carácter, los hábitos y la responsabilidad personal.

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