Portada de El Arte de la Guerra en Code Geass, de Darío Huerta Callejas

Descubre si este libro es para ti

El Arte de la Guerra en Code Geass

Empieza un análisis de estrategia, liderazgo, engaño y poder a través de las decisiones de Lelouch y los conflictos de Code Geass.

Antes de empezar

Análisis no oficial de Code Geass

La obra utiliza situaciones y personajes de Code Geass como punto de partida para estudiar principios estratégicos. No está afiliada ni autorizada por los titulares de la franquicia.

Capítulo 1

Lee el comienzo de la obra

La Historia de una Promesa

La esencia de Code Geass

Si bien mucha gente cree que Code Geass se desarrolla principalmente alrededor de la estrategia militar y del ingenio de nuestro protagonista para salirse con la suya, estoy convencido de que quienes más hemos disfrutado esta obra de arte encontramos en ella motivos bastante diferentes.

Code Geass se construye alrededor de la contraposición de valores humanos muy distintos, pero también alrededor del enfrentamiento entre medios diferentes para alcanzar un mismo propósito.

En esencia, Code Geass es un anime sobre valores. Y entre todos ellos hay uno que destaca constantemente en casi todos los personajes de la obra:

El compromiso.

Por eso es tan importante la promesa que Lelouch hace a su hermana. Porque esa promesa no es simplemente un detalle más de la obra. Es aquello que termina dando pie al desarrollo de prácticamente toda la historia.

Antes de los Caballeros Negros, antes de los grandes enfrentamientos militares y antes de que Lelouch pueda siquiera imaginar hasta dónde llegará su guerra contra Britannia, se forma esta promesa.

Y todo comienza ahí.

La Importancia de una Promesa

En Code Geass, por encima de la estrategia militar, por encima de los momentos épicos e incluso por encima de algunos de los momentos más tristes, destaca el valor del compromiso.

Code Geass gira alrededor de una promesa. En Code Geass, el mundo entero termina tambaleándose por una promesa. Pero… ¿es una promesa realmente motivo suficiente como para cambiar el mundo?

Si de verdad te lo estás planteando, es posible que no hayas entendido Code Geass como este anime merece ser entendido.

Una promesa es uno de los motivos más importantes que existen para cambiar el mundo. Tus promesas tienen, en cierto modo, el mismo valor que te das a ti mismo como persona. Y nadie quiere ser una persona que no vale absolutamente nada.

Si prometes que vas a cambiar el mundo, más te vale estar dispuesto a hacerlo. Porque cuando pones tu palabra en juego no importa tanto el tamaño de la promesa como el tamaño del compromiso que has adquirido al hacerla.

Por lo general, una buena forma de saber hasta qué punto puedes confiar en las personas de tu entorno consiste precisamente en observar su capacidad para comprometerse con algo y llegar hasta el final. La mayoría de personas se rinden a mitad del camino o, directamente, terminan olvidándose de aquello con lo que alguna vez se comprometieron.

Acumula buenos momentos con esas personas, pero no las tengas demasiado en cuenta cuando lleguen los malos momentos.

Lelouch no habría hecho esa promesa a su hermana si no estuviera completamente convencido de que sería capaz de dar su propia vida por hacerla realidad.

Eso es lo que significa dar tu palabra.

No significa que vayas a conseguir absolutamente todo aquello que prometes. Hay circunstancias que escapan a nuestro control. Significa que, cuando te comprometes con algo de verdad, estás dispuesto a esforzarte al doscientos por ciento antes de aceptar que has fracasado. Ese es el primer paso. Alguien incapaz de comprometerse con una causa difícilmente podrá plantear después una estrategia para alcanzarla.

Una persona vale lo que vale su palabra.

Y no hablo únicamente de la palabra que damos a los demás. Quizás todavía más importante es la palabra que nos damos a nosotros mismos.

Si te propones mil cosas pero encuentras mil y una excusas para no cumplir ninguna, ¿qué te queda?

Por eso, antes incluso que cualquier estrategia acertada, está el valor del compromiso:

  • Con los demás.
  • Y con uno mismo.

¿Cómo influye El arte de la guerra en Code Geass?

Los mayores conceptos estratégicos que Lelouch emplea en Code Geass

Si condensamos y reorganizamos muchos de los principios que Sun Tzu menciona en su famoso tratado, veremos cómo estos resaltan prácticamente en cada capítulo de Code Geass.

Algunos aparecen de una manera completamente visual. Son estrategias que se despliegan delante de nosotros y terminan convirtiéndose en algunos de los momentos más inolvidables de la serie.

Otros son mucho más sutiles.

No siempre se mencionan, ni necesitan hacerlo. Simplemente atraviesan la obra, empapando las decisiones de Lelouch y transmitiendo de forma implícita la importancia de determinados conceptos estratégicos.

Para ordenar el análisis que vamos a realizar a lo largo del libro, podemos agrupar estas ideas —de manera aproximada— en siete grandes batallas:

  1. Guerra de Actitud
  2. Guerra de Evaluación
  3. Guerra del Terreno
  4. Guerra de Organización
  5. Guerra de Invencibilidad
  6. Guerra de Cambios
  7. Guerra de Ataque

Cada una estudia una parte diferente del conflicto. Pero todas están relacionadas.

Y lo curioso es que Code Geass apenas necesita unos minutos para mostrárnoslas por primera vez.

El comienzo de Code Geass

Discúlpame si no conoces demasiado bien las nociones básicas del ajedrez, pero considero relevante hacer este pequeño inciso. La partida que vemos al comienzo del primer capítulo puede parecer algo anecdótico, pero en realidad nos cuenta muchísimo sobre el personaje de Lelouch y sobre la historia que estamos a punto de ver.

La obra comienza con Lelouch tomando el relevo en una partida de ajedrez que ya está a mitad. Su rival es un noble de Britannia con las piezas blancas. Él toma esta posición con las piezas negras.

Posición del tablero de ajedrez que Lelouch retoma con las piezas negras
La posición que Lelouch acepta con las piezas negras

A simple vista, la posición parece completamente perdida. Un ajedrecista aficionado podría mirar el tablero y pensar que las piezas negras están condenadas. Sin embargo, la posición está llena de pequeños detalles que Lelouch detecta rápidamente y que le permiten transformar una situación desesperanzadora en una victoria prácticamente inmediata.

Frente a él, el noble de Britannia controla las piezas blancas y avanza con confianza por el flanco de dama. Su amenaza es directa y muy peligrosa: pretende penetrar por las columnas B y C hasta el final del tablero. Desde fuera, todo invita a pensar que las negras deberían preocuparse por detener ese ataque cuanto antes.

Pero Lelouch observa algo diferente.

Toma asiento y, en lugar de precipitarse a defender las zonas amenazadas, mueve su rey a g6.

Un solo movimiento. Y la posición cambia por completo.

Al desplazar el rey, Lelouch consigue dos cosas al mismo tiempo. Por un lado, el propio rey pasa a defenderse de las amenazas del caballo rival. Por otro, libera la columna H y deja vía libre para que su torre y su dama puedan coordinar un ataque directo contra el rey enemigo.

El jugador de las piezas blancas todavía puede continuar con sus planes por el flanco de dama. Su amenaza sigue pareciendo terrible.

El problema es que ya no importa.

Lelouch ha evaluado la posición completa y entiende que el ataque que acaba de abrir por la columna H es mucho más rápido y decisivo que cualquier plan que su rival pueda ejecutar al otro lado del tablero.

Si el rey hubiera permanecido en la columna H, aquella posición difícilmente habría podido remontarse. Pero Lelouch hace que sea precisamente el rey quien dé el primer paso.

Como él mismo dice:

«Si el rey no se mueve, sus súbditos no le seguirán».

Tras ese movimiento, las piezas negras pueden dar mate en cuatro jugadas.

No existe un ataque suficientemente rápido para las blancas, ni una defensa capaz de evitar la red de jaque mate que Lelouch acaba de construir.

La posición que parecía estar perdida, en realidad, estaba ganada desde el momento en que Lelouch comprendió lo que ocurría sobre el tablero.

Y para entender por qué, solo necesitamos fijarnos en siete detalles.

ACTITUD

Lelouch no se deja amedrentar por el poderoso ataque de las piezas blancas. No está jugando para aguantar la posición, sino para ganarla. Así, no concentra su atención en las dos columnas amenazadas ni en las cinco piezas que parecen decidir la partida. Entiende algo mucho más importante: en una partida de ajedrez influye todo el tablero. De una esquina a otra.

EVALUACIÓN

Lelouch no acepta el relevo sin observar primero el panorama completo. Si está dispuesto a entrar en una posición que, a primera vista, parece tan arriesgada, es porque antes de tomar asiento ya ha entendido qué posibilidades ofrece y con qué maniobras puede abordarla.

TERRENO

Después de evaluar la posición, Lelouch comprende que el tablero es mucho más favorable de lo que parece. Siguiendo la clasificación que utilizaremos más adelante a partir de Sun Tzu, podríamos decir que se encuentra al mismo tiempo ante un terreno fácil, cercado y mortal.

Fácil, porque una vez estudiada la posición descubre que dispone de una ventaja decisiva.

Cercado, porque la capacidad de maniobra es escasa y apenas existen unos pocos movimientos realmente interesantes.

Y mortal porque, en esa situación, su única opción válida es atacar. Tratar de defenderse habría sido una estrategia catastrófica.

Más adelante profundizaremos mucho más en estos conceptos.

ORGANIZACIÓN

El propio rey está bloqueando el ataque coordinado de la dama y la torre. Antes de pensar en atacar, Lelouch reorganiza sus piezas. Mueve al rey para que se ocupe de su propia defensa y, al mismo tiempo, despeja el camino para que las dos piezas ofensivas puedan actuar juntas.

INVENCIBILIDAD

—BASES SÓLIDAS—: El movimiento del rey a g6 no sirve únicamente para atacar. Es también el propio rey quien queda encargado de defender su posición frente a cualquier movimiento del caballo rival. Lelouch no inicia su ofensiva dejando detrás una debilidad inmediata que el enemigo pueda aprovechar.

CAMBIOS

Podemos intuir que el jugador al que Lelouch releva estaba concentrándose, erróneamente, en defender la posición. No resulta extraño: la amenaza de las piezas blancas parece terrorífica. Pero Lelouch comprende que la situación exige cambiar por completo de enfoque. Ya no es momento de defender.

Es momento de atacar.

ATAQUE

—OFENSIVA—: Solo cuando todo lo anterior está preparado llega el golpe final. El rey se encuentra a salvo, la torre ha quedado liberada y puede coordinarse con la dama. Ahora sí, Lelouch pasa a la ofensiva y termina la partida.

Los preparativos pueden necesitar tiempo.

El ataque, en cambio, tiene que ser preciso y veloz.

Y con una simple partida de ajedrez, Code Geass acaba de adelantarnos buena parte de la filosofía estratégica que acompañará a Lelouch durante el resto de la obra.

Después del primer capítulo

La primera partida solo presenta el tablero

La edición completa sigue el camino de Lelouch para relacionar sus decisiones con los principios de Sun Tzu: actitud, evaluación, terreno, organización, invencibilidad, adaptación y ofensiva.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio