Antes de empezar
Anime, reflexión y experiencia personal
Este libro no resume series: parte de escenas, personajes y conflictos para extraer ideas aplicables a la vida cotidiana desde una voz personal y cercana.
Primer capítulo gratuito
El Guerrero sin Espada — VINLAND SAGA
Mi Problema Nº1: Prejuzgar & Querer jugar con mis reglas
He pasado veinte años de mi vida conviviendo con un problema muy arraigado. El planteamiento de todo lo que he hecho desde que nací hasta mis veinte años estuvo completamente errado. ¡Y cómo jode darse cuenta de algo tan importante a estas alturas!
Si alguna vez había intentado esforzarme por ser mejor —en cualquier aspecto—, siempre lo había hecho desde una perspectiva moralmente arrogante. Como la que predomina en toda mi generación y a lo largo de todas las redes sociales. Además, también lo hacía desde una perspectiva demasiado “purista de la intelectualidad”, como yo lo llamo.
Todo esto se traduce principalmente en dos prejuicios:
- Que alguien hiciera las cosas bien o mal dependía siempre de mis propias experiencias y puntos de vista personales.
- Cualquiera que tuviera éxito sin poder dar una explicación verbal y racional de su método se convertía rápidamente en un objeto de burlas e infravaloración.
Por poner un par de ejemplo con los que quizás te sientas identificado:
- Que alguien invirtiera su tiempo en dar una buena imagen era objeto de burla.
- Que alguien intentara hacerte comprar sus productos o servicios era objeto de burla.
- Que alguien intentara ligar de forma descarada con la persona que le gusta era objeto de burla.
- Que alguien llevara siempre a los exámenes su pulsera de la suerte era objeto de burla.
Y así con todo.
Era un desgaste constante en juzgar y reírme —para mis adentros— de gente que simplemente hacía cosas distintas a las que yo consideraba correctas. Tanto en el apartado moral, como en el apartado intelectual. Y cuando enfocas tu atención a estos detalles, surgen varios problemas:
- Tú mismo te prohíbes andar por algunos caminos que no te parecen lo suficientemente perfectos para ti.
- Te privas de la posibilidad de andar con personas a las que todavía no entiendes —precisamente porque saben más que tú en algunos aspectos que tú ignoras por completo—.
Y estos problemas representan un problema muy serio si quieres ser un guerrero sin espada.
La mayor parte de las personas que conozco —y que conoceré— siguen esta misma filosofía: burlarse de lo que no entienden y criticar al que toma decisiones que ellos no necesitan tomar nunca bajo la comodidad de una vida de aldeano con espada.
Cuando el prisma a través del cual afrontas la realidad se basa en esta filosofía, terminas cargando una gran espada que corta todo a tu alrededor, porque no sabes manejarla.
He tardado muchos años en darme cuenta de que no necesitas cortar nada. Es suficiente con que sepas manejar la espada. Aunque no la lleves encima.
Tienes que amenazar
Tienes que ser una amenaza.
Una persona amenazante.
Justo como lo lees.
Tienes que saber cómo cortar —metafóricamente— a personas e ideas que sean perjudiciales para ti y para tu entorno. Y quiero empezar con este punto porque llevamos décadas interpretándolo todo mal. Menos mal que vino Vinland Saga a hacernos reflexionar sobre ello.
Las dos premisas fundamentales de este anime son:
- «Nadie es tu enemigo»
- «Un verdadero guerrero no necesita espada»
Sobre la primera hablaré en otro libro. Hoy vengo a decirte por qué un verdadero guerrero no necesita espada.
En la saga de la Granja, en Vinland Saga, aparecen cuatro clasificaciones muy bien diferenciadas —no hace falta que conozcas Vinland Saga para entender este punto, pero pondré ejemplos con algunos personajes y seguro que interiorizas mejor lo que te voy a contar si conoces esta obra—.
Acuérdate:
| Guerrero | Campesino | |
|---|---|---|
| Con espada | Fox | Terratenientes |
| Sin espada | Snake | Einar |
Fox: Es un guerrero que protege la aldea, y no tiene reparo en divertirse abusando de los esclavos y de algunas personas más débiles que él.
Snake: Es el jefe de los soldados que protegen la aldea. Es perezoso y no actúa a no ser que sea necesario para mantener el orden en la aldea.
Terratenientes: Son personas con tierras y cierta influencia. Se divierten dificultando la vida a los esclavos.
Einar: Es un esclavo que necesita trabajar ardua y obedientemente para conseguir su libertad.
—Que tengan espada no significa que tengan más fuerza. Eso se mide viendo si eres un guerrero o un aldeano. La espada simboliza tu agresividad—.
Entre todos estos personajes Snake, el jefe de los soldados, es el que más poder de decisión tiene. Él sin duda representa una amenaza para Fox, para los terratenientes, y para Einar. Pero no por ello abusa de su poder ni alardea de este hecho. Por lo general le gusta mantener un perfil bajo y no complicarse demasiado la vida.
No necesita demostrar nada a nadie.
Por qué tienes que ser una amenaza
Seamos Snake. No Fox. Y tampoco Einar.
Es obvio por qué no deberías aspirar a ser como Fox. ¿Pero qué tiene de malo ser como Einar?
El mundo está evolucionando de forma demasiado sensacionalista. Hasta tal punto que quejarse y defender al oprimido nunca había sido tan sencillo como lo es desde que hay internet. Y esto, en esencia, no es perjudicial. Pero cuando destilamos estos hábitos, los simplificamos, y los convertimos en nuestra filosofía de vida, obtenemos la siguiente conclusión:
Demonizamos al que tiene poder, y le otorgamos atributos de bondad a todo aquel que sufre.
¿Qué gilipollez más grande es esta?
Me preocupa bastante qué clase de criterio se utiliza para dividir a la gente en buena y mala. Desde mi punto de vista, la gente buena es la que tiene poder y no lo utiliza para nada malo. El que es un guerrero pero no hiere a nadie.
¿Recuerdas al tío Ben, cuando decía que un gran poder conlleva una gran responsabilidad? Pues ese es tu objetivo: poder y responsabilidad.
Ni es bueno el guerrero violento —poder sin responsabilidad—, ni es bueno el campesino que vive al cobijo de los demás —sin poder no hay responsabilidad—.
Podemos apreciar, por ejemplo, que los superhéroes clásicos de los cómics americanos son íntegramente buenos. Tienen poder y lo utilizan para proteger a los demás. En cambio, los protagonistas del anime shonen no son tan virtuosamente buenos como los superhéroes americanos. Pero muchos de ellos también se meten constantemente en problemas porque son una amenaza.
No porque sean malvados.
Ni porque sean deliberadamente buenos.
Sino porque tienen poder suficiente como para plantar cara a los antagonistas. Y en cuanto éstos ven que hay alguien con capacidad para arruinar sus planes, se ponen a la defensiva y comienza el conflicto.
¿Tú tienes poder suficiente para plantar cara a quien hace las cosas mal? Porque si no lo tienes y no te estás esforzando por tenerlo, estás haciendo las cosas casi tan mal como el que usa su poder para lo que no debe.
Es tu obligación moral ser una amenaza. Para, como poco, poder defenderte a ti mismo y a tus seres queridos si algún día te ves en la necesidad de ello.
Pero necesitas tener esta virtud. No te confundas.
El que ha vivido oprimido, siendo vulnerable y al servicio de los demás no es bueno. Es débil.
Sé que jode leer esto con todo el sensacionalismo que te comes cada día, pero es así. Y entender esto me ha ayudado a crecer mucho y a romper algunos tabúes auto-impuestos.
Quizás en muchas de estas ocasiones pecamos de ser la zorra en la fábula de Esopo:
“Estaba una zorra con mucha hambre, y al ver colgando de una parra unos deliciosos racimos de uvas, quiso atraparlos con su boca. Mas no pudiendo alcanzarlos, se alejó diciéndose: ¡Ni me agradan, están tan verdes…!”
Imagínate que tu objetivo es ganar el Tour de Francia pero llevan toda la vida diciéndote que las bicicletas son peligrosas, así que te propones quedar campeón en el Tour de Francia, pero corriendo, no en bicicleta. Partiendo con esta mentalidad no solo no vas a conseguir clasificarte para el Tour, sino que además vas a vivir frustrado y a generar un odio incondicional hacia las bicicletas y hacia todo el mundo que utilice una.
Al final, no tener poder corrompe mucho más que tener demasiado poder.
No somos capaces de hacer esta relación tan obvia porque un solo poderoso corrupto destaca enormemente más que mil oprimidos corruptos. Pero eso no quiere decir que no existan, ni que la debilidad no genere maldad.
De hecho, es justo lo contrario.
La debilidad conduce al resentimiento, a la venganza, y a la maldad. Y no tener medios para mostrar tu resentimiento no te hace bueno. Solo te hace acumular frustración. Como una olla exprés.
Y nadie quiere ser una olla exprés.
Te dejo tres reflexiones propias de quien no es una olla exprés:
- Tener autoestima, valorarte a ti mismo y mostrar seguridad no te hace ser un egoísta psicópata que infravalora a los demás.
- Intentar conseguir dinero y aprender de gente que lo tiene no te convierte en alguien desalmado, ni en un cabrón.
- Acercarte a la persona que te atrae e insinuar cierta atracción sin estar constantemente preocupado porque se piense que eres una persona interesada no te hace ser un acosador. Simplemente tienes interés y lo demuestras. Sin ninguna intención negativa. Si acaso te servirá para evitar vivir en la friendzone desde el comienzo de vuestra relación.
Pero volvemos a lo mismo de siempre: Llevamos décadas interpretando que el que se acerca con descaro a la persona que le gusta es un cabrón, interesado y oportunista.
Voy a aprovechar y el ejemplo de ligar y los personajes de Vinland Saga porque creo que son bastante convenientes para explicar este asunto:
Tenemos a Fox, nuestro guerrero con espada, a Snake, el guerrero sin espada, y a Einar, el esclavo.
Supongamos que entran a un bar y cada uno ve a una chica diferente que le atrae.
Fox se acercará de forma descarada, con seguridad en sí mismo. Dará la imagen de una persona confiada con algo que ofrecer. Aunque en realidad no tenga nada que ofrecer se lo inventará con el propósito de ligar con ella, salirse con la suya, y pasar al siguiente objetivo.
Snake se acercará de forma despreocupada, también transmitiendo seguridad en sí mismo. Porque sabe que tiene algo que ofrecer. Verá si sus ideales cuadran con los de la chica que acaba de conocer, e intentará soltar algún cumplido y contar algo interesante, mientras ve si la otra persona también es interesante para él.
En una primera impresión ambos parecen bastante similares: dos personas seguras de sí mismas mostrando interés por una chica.
Por último llegará Einar. Se acercará de forma más modesta, apartando la mirada y rascándose el brazo; luego la cabeza. Intentará no sacar ningún tema relacionado con la apariencia, el sexo ni las relaciones por si la chica puede ofenderse. Luego pasará toda la noche fantaseando con ella mientras hablan del tiempo que hace en la calle porque no tiene confianza suficiente para decirle lo guapa que está y lo bien que le queda ese vestido.
Cualquier que esté sentado en una mesa del bar observando es muy probable que piense lo siguiente: “Mira esos dos caraduras tirando ficha a la primera de cambio, y qué buenecico que es el otro chico”.
Por que hemos normalizado que lo “bueno” sea lo débil. Que el “buenecico” sea aquel chico que fantasea pero se guarda para él sus fantasías. El que es olla exprés.
Los otros dos serán unos cabrones. Y ahí nos quedamos. No nos damos cuenta de que quien verdad es una persona íntegra es aquel que trata a la otra persona como un igual. Con respeto pero sin miedo.
No es bueno ni el que trata a la chica como un objetivo, ni el que la trata como una diosa a la que no se le puede ni mirar a los ojos. Pero es más fácil y moralmente atractivo ponerse del lado del débil. “Los que son fuertes ya se apañarán ellos solos”, se suele pensar. Hemos interiorizado esta excusa hasta llegar al punto de creer que lo que es débil es lo moralmente correcto. Todo lo que sea fuerte y tenga poder es moralmente incorrecto. Por eso prejuzgamos negativamente al que tiene dinero. Por eso prejuzgamos negativamente al que tiene confianza en sí mismo. Y por eso prejuzgamos negativamente al que se cuida y tiene un buen cuerpo.
“Si tiene dinero seguro que ha hecho algo malo para conseguirlo.”
“Si desprende confianza y seguridad seguro que solo piensa en sí mismo.”
“Si tiene un cuerpo trabajado seguro que no ha abierto un libro en su vida…”
No nos gustan las amenazas.
Y la sociedad actual nos conduce a sentirnos mal con nosotros mismos si podemos ser una amenaza.
Dile a tus amigos que vas a centrarte en conseguir dinero, a ver qué dicen. O diles que vas a pedirle el número de teléfono a esa persona tan atractiva que acabas de ver por la calle. A ver qué dicen.
Seguramente serás un descarado.
Preferimos decir que es bueno el que no tiene siquiera la capacidad de ser amenazante. Pero repito: esa persona no es buena. Es débil.
Ser débil no significa ni ser bueno, ni ser malo.
Si de verdad quieres conocer la verdadera naturaleza de una persona no hace falta lanzarla a una situación de vida o muerte; tan solo dale poder, y verás cómo el que era débil y bueno se convierte en un guerrero sin espada, mientras que el que era débil y malo se convierte en un guerrero con espada.
La cantidad de poder no determina la maldad de una persona, pero su ausencia sí que puede ser determinante. Por eso tenemos que aprender a vivir entre amenazas. No entre gente que nos haga daño. Pero sí entre gente que sería capaz de mirar por sus propios intereses y de tratarnos como a un igual cuando la situación lo requiera.
Es muy fácil decir que lo único bueno es aquello que no resulta amenazante…
Además si te centras en ser una amenaza —tener influencia, fuerza, dinero…— seguramente pienses que te van a mirar mal. Eso es justo de lo que también te hablaré en la segunda de estas siete reflexiones. Pero bueno. Sé que de momento tanta información nueva te va a saturar. De momento quédate con que llevas toda tu vida relacionando atributos positivos como
- Seguridad
- Poder
- Riqueza
- Fuerza
- Sex-appeal
a significados negativos; solo porque hay personas muy hijas de puta que poseen algunos o todos estos atributos. Lo que nadie te ha contado hasta ahora es que esas personas tan hijas de puta son sólo un pequeño porcentaje de todos los hijos de puta que hay en el mundo, y que el resto de hijos de puta no destacan tanto porque carecen de
- Seguridad
- Poder
- Riqueza
- Fuerza
- Sex-appeal
Piénsalo.
Los personajes más odiados del anime y del manga son precisamente aquellos que buscan estos atributos positivos por cualquier medio posible.
Pero el problema son los medios. No los atributos.
…
Espera. ¿Que pensabas que eran malvados por buscar seguridad, poder, fuerza…?
Te entiendo. Es una forma más sencilla de verlo. Es una relación que hace nuestro cerebro para evitar complicarse. Y por eso llevas toda tu vida inconscientemente sintiéndote tonto si piensas en decir a tus amigos que buscas seguridad, ser más atractivo, tener más poder, etc…
Has asociado el perseguir estos atributos con ser el malo de la película.
Vamos a dejar una cosa clara: El malo es malo porque es débil. Te lo repito: Porque es débil. Y está cansado de ver cómo hay gente siempre por encima de él. Así que pasa de ser una olla exprés guardando rencor y acumulando deseos de grandeza a ser superior a los demás y comportarse como un verdadero trozo de mierda. Pero la pregunta que tenemos que hacernos es la siguiente: ¿Le ha pasado en primera instancia por buscar poder?
La respuesta es: NO. Le ha pasado en primera instancia por ser débil.
¿Ves la relación?
Ese personaje era un campesino con espada y lo único que le faltaba era saber usarla para su beneficio. Es justo lo que te comentaba antes: Si de verdad quieres conocer la verdadera naturaleza de una persona, tan solo tienes que darle poder.
Y sí. Lo sé…
Luego habrá otros personajes que aún siendo débiles consigan enamorar a la audiencia por su bondad, compasión, etc… y nos sentiremos muy atraídos por su forma de ser porque podemos vernos reflejados en ella.
Es un personaje bueno, como nosotros, y con eso nos quedamos. ¿Pero es bueno ser débil? Desde luego que no.
Ellos son personajes de ficción.
Son buenos, compasivos, y ayudan a los demás.
Si el antagonista abusa de ellos, ya llegará nuestro protagonista a ayudar, que para eso está.
Pero en la vida real no ocurre lo mismo:
Alguien se burlará de tus inseguridades y podrás:
- guardarle rencor toda tu vida.
- trabajar en sentirte seguro de ti mismo.
Ocurrirá alguna desgracia y necesitarás dinero que ni siquiera tienes y podrás:
- mirar con envidia al millonario de turno.
- ponerte a trabajar para tener dinero, cierto éxito, poder…
¿Te das cuenta a dónde quiero llegar? Primero necesitas ser un guerrero. Que la gente te mire con envidia. “Qué hijo de puta”, dirán.
“Si eres una persona segura de ti misma y te ha ido bien en la vida, seguro que has tenido que hacer cosas horrendas para llegar hasta ahí.”
Seguramente eso piensas tú ahora mismo de la mayoría de gente con poder, dinero, seguridad… y eso pensarán los demás de ti. No saben que tu objetivo es ser un guerrero sin espada. Como Thors en Vinland Saga, o como Snake, por seguir con el ejemplo que teníamos hasta ahora.
Por eso es importante que haya gente que te vea como una amenaza. En cualquier aspecto. Y si nadie se siente ni un poquito amenazado por ti, algo estás haciendo mal, porque la gente hoy en día se siente amenazada por cualquier tontería. Se ha vuelto costumbre vivir reprimido, que te de vergüenza mostrar tus verdaderos colores, y señalar a cualquiera que no se acompleja de mostrarlos.
No seas un campesino viviendo al cobijo de los demás. Ni seas un guerrero violento: no uses tus cualidades para arrebatar cosas a los demás. Mucho menos seas un campesino violento: el típico bully que no tiene cualidades destacables pero que con lo poco que tiene va pisando a los demás para sentirse superior.
Qué mal sienta a veces ser débil…
Esta es la misma tabla que has visto al comienzo de este primer capítulo, sustituyendo los términos “guerrero” y “espada” por una explicación mucho más directa.
| Fuerte | Débil | |
|---|---|---|
| Arrebata | ✕ | ✕ |
| Protege | ✓ | ✕ |
Recuerda que tu objetivo tiene que ser el de vivir como un guerrero sin espada: Alguien que está en una situación de abundancia con la que defenderse a sí mismo y a sus seres queridos, pero que no usa sus circunstancias favorables para aprovecharse de los demás. De hecho, debería de ser la obligación de cualquier persona responsable el buscar lo mejor para él y para los que le rodean. Sin ningún tipo de auto-censura al perseguir un propósito tan esencial.
Para mí el poder no es una cuestión de “cuánto tienes”, sino una cuestión de “cuánto puedes cuidar”. Que no es lo mismo. Y da igual que seas el más guapo, el más listo o el más rico. Si a la hora de la verdad no eres capaz de cuidar a tus seres queridos, a ti mismo, y a tus posesiones, únicamente serás el más guapo, el más listo, o el más rico. Pero no alguien poderoso.
La cuestión es tener la actitud correcta para adquirir recursos y herramientas que te servirán en cualquier momento para poder afrontar los problemas que surjan. Y siempre teniendo en cuenta que del mismo modo que tu dietista no va a comer por ti, y del mismo modo que tu entrenador no va a hacer ejercicio por ti, nadie más que tú puede encargarse de que seas un guerrero sin espada. Derribar cualquier tabú auto-impuesto y llegar a tener la actitud correcta depende exclusivamente de ti y es el primer paso para adoptar el resto de consejos e ideas con un mejor enfoque.
La premisa principal de cualquier persona tiene que ser la de ser un guerrero sin espada, pero es inevitable asumir que tras una generación de guerreros sin espada casi seguro surgirá una próxima generación de aldeanos con espada. Personas que quieren llegar a ser guerreros pero carecen totalmente de los valores y mentalidad necesarios, y se centran en lo superficial, como ocurrió en la granja de Vinland Saga:
En los tiempos de paz de la granja crecieron personas débiles. Su poco poder y exceso de comodidad crearon circunstancias adversas. Estas circunstancias adversas crearon a personas fuertes. Y estas personas fuertes volvieron a crear tiempos de paz.
Es un ciclo sin fin a través del cual avanza la historia de la humanidad. Cada etapa de paz es eclipsada por etapas de grandes crisis, que son a su vez paliadas por etapas de paz y tranquilidad.
Ser un guerrero sin espada es el objetivo último.
Pero en ningún momento hay que buscar ser bueno al resguardo y al cobijo de los demás. Ni mucho menos caer en el error de juzgar al resto del mundo a través de tus circunstancias propias, sin entender el contexto global.
Recuerda que aunque intentes luchar por lo que tú crees que es correcto, el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones.
Después del primer capítulo
Quedan seis ideas para llevar el anime fuera de la pantalla
El guerrero sin espada abre el recorrido. Los capítulos siguientes trasladan otros conflictos del anime y el manga a decisiones cotidianas sobre miedo, fracaso, objetivos, valores, hábitos y entorno.
Continúa la lectura
Descubre las siete ideas completas
Continúa el recorrido por Vinland Saga, WataMote, Vagabond, One Piece, Psycho-Pass, Assassination Classroom y Blue Lock en la edición completa.